Nuestra ruta por Occitania nos llevó hasta Saint Cirq Lapopie en el Valle del río Lot. Una preciosa villa que pertenece a “Le Plus Beaux Villages de France” y que en 2012 fue el pueblo escogido por los franceses como su pueblo favorito…

La Villa entera, está declarada como Monumento Histórico…Saint Cirq Lapopie está encaramado a más de 100m de altura sobre el río Lot, como un guardián que vigila su cauce.. Otra curiosidad de la villa es que los alrededores de Saint Cirq están rodeados por un bello bosque de robles centenarios..

El origen de la villa, se remonta a la Edad Media como una de las más importantes plazas defensivas de la región histórica de Occitania.

Saint Cirq, disponía de una importante fortificación; que en parte conserva, para defender a su población de invasiones, asedios y sobre todo, durante la Guerra de los Cien Años…

La ciudad está situada en la ruta de los Mercaderes y a la vez, disponía de grandes talleres de artesanos dedicados a la carpintería y al trabajo de las pieles. Estas actividades y su situación tan bucólica y privilegiada ha contribuido desde la Edad media para atraer a muchos artistas e intelectuales, que han buscado refugio entre sus calles medievales…

Una de las figuras que llegaron a Saint Cirq Lapopie, fue el famoso escritor André Breton. El escritor compró la casa más antigua de Saint Cirq; una mansión del S. XIII; una vivienda que se construyó con escombrosm con una torre que conserva un palomar en una de sus esquinas y unas curiosas ventanas góticas …

La casa en su origen, fue un albergue para los marineros…André Breton vivió en Saint Cirq; sobre todo en verano, desde el año 1951 hasta su muerte en 1966. Hoy alberga el Centro Internacional para el Surrealismo y la Ciudadanía Mundial y se dedica a enseñar una historia relacionada con el ideario del escritor..

Lo primero que llama la atención en Saint Cirq es su arquitectura medieval, considerada como una de las mejores de las villas de Francia.

La mayoría de las casas, están construidas de piedra entre los S. XIII al XVI y reflejan la arquitectura típica de una época.

El centro de Saint Cirq es la plaza de Sombral; una de las más hermosas de la villa. Es una plaza con mucho encanto y centro de reunión de los habitantes y de los visitantes del pueblo. Está rodeada de buenas casas medievales con entramados de madera

Desde el S. XIII, se instala en la plaza un mercado tradicional todos los sábados que atrae a productores y artesanos de todas las localidades cercanas…De la plaza continua la Rue Droite con numerosas casas con curiosos detalles arquitectónicos, como las ventanas de trébol y varias tiendas porticadas, locales que fueron habitadas por los antiguos artesanos que desarrollaron una labor, que contribuyó al desarrollo artesanal e industrial de Saint Cirq…

Volvimos hasta la Roca de la Popie, la zona más alta de la villa. La roca da el nombre a Sain Cirq, pues en Occitano Popie significa peñasco en forma de mama…La roca tuvo en la antigüedad un Castillo, construido en el S. X, aunque; en la actualidad, sólo quedan los cimientos..

La subida no es complicada y desde lo alto, se contempla una completa visión de Saint Cirq, del río Lot y las tierras que lo rodean…

Nos acercamos hasta la catedral, edificada en 1522 y situada muy cerca del acantilado. Destaca por su tamaño y por la similitud con una fortaleza…Está dedicada a San Cirq, niño que fue asesinado por un romano, en represalia por un ataque sufrido por su madre, Santa Julitte…La iglesia es de estilo Gótico y está construida sobre una anterior del S. XIII, conserva unas hojas de acanto esculpidas y fragmentos de pinturas del S. XIII…

Antes del atardecer, bajamos hasta el río Lot y dimos un agradable paseo en canoa. La visión de Saint Cirq desde el agua es sorprendente; incluso impresiona, la roca muestra su pared más impenetrable e inaccesible…Dimos un paseo por las inmediaciones y regresamos a Saint Cirq para dar el último paseo antes que cayera la noche..

Paramos ante la Maison Fourdonne, una mansión noble renacentista con un gran patio interior, en la actualidad es el ayuntamiento de Saint Cirq…

Seguimos hasta el castillo de la Gardette, hoy convertido en museo y la Maison Daura, casa medieval que acogió entre sus muros un hospicio, destacan sus ventanas con columnas y arcos de tres lóbulos o trifoliados…

Dimos un paseo hasta salir de la villa por la puerta de la Pelissaria; con unas vistas espectaculares del valle del Río Lot y bajamos hasta unos campos cultivados con viñas y algunos girasoles.

Conocimos al dueño que nos habló de la historia de los vinos de la región y nos contó que Saint Cirq fue la villa de los maestros torneros durante muchos siglos..Y se dedicaban; en gran parte, a la elaboración de los grifos de los barriles..Curioso!!…Saint Cirq Lapopie, es sin duda una de las villas más bonitas y curiosas de Francia…


