Allá por las Navidades del año 1990, tenía la idea de viajar en el siguiente verano a la Federación Yugoslava; en concreto, pensaba ir a Dubrovnik..Las noticias que llegaban a partir del invierno de los Balcanes, eran inquietantes y anunciaban graves problemas entre los países que formaban la Federación; pues la mayoría deseaba su independencia..Desde marzo de 1991 comenzaron los choque armados, que se recrudecieron a partir de la Declaración de Independencia de Croacia de ls Federación en Junio de 1991..

A partir de este hecho, comienza una dura y cruel guerra que duró hasta la firma de los acuerdos de Dayton en 1995… A causa de laa terrible guerra, murieron más de 125.000 personas; muchas de ellas niños..

Tras el conflicto, se crearon las repúblicas independientes de Croacia, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia y Serbia..

Han pasado algunos años y los graves daños de la guerra en la ciudad se han restaurado, aunque en las mentes de los ciudadanos queda un triste recuerdo que no pueden olvidar..

Lo primero que hice la primera vez que pisé la ciudad fue montarme en el funicular y subir por el monte SRD, más 400m sobre Dubrovnik.. Quería contemplar el conjunto amurallado completo. Algo más alto del mirador, se encuentra la fortaleza, construida durante la ocupación napoleónica en 1810..La vista desde aquí es espectacular y se domina todo el casco antiguo y las islas que rodean a la ciudad, esparcidas entre un mar azul intenso..

La historia de la antigua Ragusa; hoy Dubrovnik, comienza en el S. VII, aunque hubo asentamientos desde el S. III a de C.. Muchos habitantes de la ciudad de Epidauro; en la costa Dálmata, se instalaron en la zona llamada Rausium..

Ya en el S. IX la ciudad se integra en el Imperio Bizantino y comienza la prosperidad de la población.. En el S. XIII fue anexionada a la República de Venecia hasta mediados del S. XIV.. A continuación sufrió un largo asedio Turco que finalizó con un Tratado y el pago de un tributo anual…El S. XV fue una época de esplendor y se construyen la Catedral y el Palacio del Rector..

En 1667 Dubrovnik sufre un tremendo terremoto que mató a más de 5.000 personas y destruyó parte de la ciudad… Fue napoleón el que anuló la República en 1808 y la integra al reino de Italia..Años más tarde fue integrada al Imperio Austrohúngaro y en el S. XX la integran en la Federación Yugoslava, de la que se independiza tras un feroz asedio y una brutal guerra..

Esta movida historia ha finalizado y Hoy es un destino muy solicitado por su gran belleza, el clima y sus impresionantes playas.. Cuando volví a Visitarla, la ciudad había cambiado. Ya no quedaba la huella del desastre de la guerra y la ciudad me pareció, aún más fascinante…

Atravesé las murallas y llegué hasta la plaza del reloj; o plaza Luza, A mi derecha se sitúa la calle Stradum, la más bella de Dubroivnik..La torre del reloj es del S. XV y fue en su origen, la entrada a la ciudad amurallada.. La torre dispone de un reloj mecánico y de dos figuras de bronce; Maro y Baro, que son los que golpean la campana cada hora..

En la esquina de la torre del reloj, se encuentra el Palacio Sponza, edificio del S. XVI con una combinación de estilo Gótico y Renacentista. Ha tenido diferentes usos; pero el más destacado, fue de Aduana durante la República de Ragusa, cuando el palacio convirtió en el centro económico de la ciudad..Destaca su bella Loggia con esculturas de mármol..Seguimos por la plaza Luza.

En el centro se encuentra la Columna de Orlando, símbolo de la libertad e independencia de la República de Ragusa, fue un lugar de castigo para los reos y la mano de Orlando sirvió como medida llamada “Codo”, muy usada en la ciudad, aunque don diferente magnitud…

Detrás está la iglesia de San Blas, que llama la atención por su recargado estilo Barroco, tipo veneciano del S. XVIII. Sustituye a la interior que desapareció bajo las llamas años antes. De esta desgracia, sólo se salvó la escultura de plata de San Blas, hoy muy venerada y expuesta en el Altar Mayor..Al fondo de la plaza, destacan el Palacio del Rector, obra del S. XIV que ha sido la residencia del Rector de la República de Ragusa entre el S. XIV al XIX…Tras muchos incidentes, hoy es una obra maestra de la arquitectura Renacentista y Barrocas..Muy cerca se ubica la Catedral de la Asunción, que sustituye a la original que se derrumbó tras el terremoto del S. XVII.. En su interior, se

conservan las reliquias de San Blas..Recorrimos la calle Stradun; siempre llena de gente, hasta el otro extremo y paramos en la Fuente de Onofriio..

La Fuente de forma poligonal, es de estilo Renacentista construida en el S. XV. Tiene 16 caños de agua que brotan de las bocas de figuras labradas en piedra y que representan a santos o personajes de la biblia. La construcción de la fuente coincide con el funcionamiento del alcantarillado de Dubrovnik, que conduce el agua desde varios km hasta la ciudad..

En la misma plaza, se encuentra la iglesia de San Salvador, de fachada Renacentista y en el interior conserva una curiosa bóveda de crucería Gótica…Detrás de la iglesia, subimos una empinada escalera para hacer el recorrido de las murallas, el símbolo más destacado de la República de Ragusa..

Las murallas se conservan en un excelente estado y hacen un circuito alrededor del centro histórico de la ciudad y ofrecen una visión muy detallada del conjunto de la ciudad…

Tienen unos 2 km de recorrido y aunque se empezaron a construir en el S. VII, no es hasta el S. XIII cuando se completan con muros de hasta 30 m de altura..Estaban formadas por 4 Fortalezas, 16 Bastiones, un profundo foso y estaban dotadas de más de 100 cañones.

Nos acercamos desde las murallas hasta la Fortaleza de San Lorenzo (Lovrijenac); del S. XI, que se levanta airosa sobre un elevado acantilado sobre el mar…

Esta fortaleza era la encargada de proteger la Puerta de Pile..Las murallas y el casco histórico de Dubrovnik están incluidos desde 1970 en la lista del Patrimonio Mundial..

Nos entretuvimos un largo rato en buscar desde lo alto de las murallas los lugares más destacados de la ciudad, mientras la tarde llegaba a su fin..

Entramos al centro por la Puerta de Ploce al centro. La calle Stradun, se encontraba abarrotada de gente que circulaba de un lado para otro..

Al atardecer, el encanto de Dubrovnik se acentúa y los brillantes suelos resaltan la belleza de las calles..

Seguimos por Stradun, cada vez más animada y llegamos hasta la puerta opuesta de la ciudad..

Nos sentamos en una terraza por el Puerto a tomar algo y escuchar un poco de música..Un momento muy agradable…

Nos paramos a analizar una de las entradas a la ciudad vieja, con su curva característica para evitar las aglomeraciones en caso de invasión..

Volvimos a la transitada calle para despedirnos de la ciudad..No sabría decir cuando Dubrovnik tiene más encanto, durante el día o cuando llega la noche.. Creo Dubrovnik a todas horas, es una ciudad fascinante..


Al día siguiente; tras varios días en la ciudad, volví a la famoso Stradun casi al amanecer.. No quería dejar la ciudad sin ver como amanece..Sin gente..En silencio..Llegué hasta la puerta de Ploce. Allí recordé la leyenda de las puertas…Esta contaba que mientras se mantuvieran intactas las puertas de la ciudad..La Dubrovnik permanecería intacta…


