Zarpamos de Brindisi y realizamos una tranquila travesía nocturna a través del Mar Adriático hasta el Mar Jónico con un mar en calma y una noche espectacular..

Antes de amanecer el barco hizo una corta escala en la bella isla griega de Corfú, que finalizaba su letargo nocturno.. Desembarcamos en Igoumenitsa y recorrimos la llanura de Tesalia hasta Kalambaka. El centro la ciudad es un agradable conjunto de callejuelas que fueron un importante asentamiento bizantino en la época medieval.

En la actualidad es una ciudad de paso y puerta de entrada para ver los impresionantes Monasterios de Meteora; aunque la ciudad, merece una visita a su catedral de la Asunción del S. VII, una iglesia de 3 naves con unos frescos realizados entre los siglos XII y XVI.

El conjunto de Monasterios de Meteora; situados en la cima de afiladas rocas, Están incluidos en la lista de Monumentos Patrimonio de la Humanidad desde 1988..

El origen de estos elevados pináculos de piedra arenisca; de acceso casi inaccesible, se remonta a millones de años, al elevarse la llanura hizo que se desarrollara una cadena montañosa por donde transitaba un gran río que desembocaba en la actual Kalambaka…La erosión producida por los fuertes vientos, la lluvia y los terremotos, crearon estas alucinantes creaciones de arenisca tan peculiares..

La altura de estas formaciones suele ser de unos 600m y las cuevas que se sitúan por sus paredes, están habitadas desde hace más de 50.000 años..Los primeros monasterios en las cumbres se remontan al S. XIV.. Y fueron creados por monjes ortodoxos que temían a las invasiones y buscaban un lugar aislado para retirarse del mundo…

En total existieron 24 monasterios, aunque sólo 6 están activos..Meteora y el Monte Athos son los dos centros monásticos más importantes de Grecia..Desde el año 1960, existe una carretera que recorre todos los monasterios, con una longitud de unos 10 km..La primera impresión desde las afueras de Kalambaka es impactante..La carretera serpentea entre los enormes peñascos y tengo la sensación de estar en otro mundo, inmerso en un paisaje irreal…Imaginario…

Es difícil asimilar como se han podido construir estos monasterios sobre estar enormes rocas verticales e intento imaginar la rutina de estos excepcionales monjes y como sería su rutina diaria..Deduzco la dificultad para subir con cuerdas y rudimentarias poleas los alimentos.. Y como se las ingeniarían para elevar a las personas antes de construir las arriesgadas escaleras…La visión del conjunto de estos impresionantes monasterios, crean en mi interior la necesidad de conocerlos, de subir hacia esas altas mesetas e introducirme entre los centenarios muros para inspeccionar los secretos de estas magníficas construcciones..

Para tener una idea de la situación de los monasterios, nos dirigimos hacia uno de los miradores mejor situado.. El panorama desde la altura, da una visión espectacular de los monasterios y su situación. Me senté sobre unas grandes piedras y me envolvió una extraña situación de ansiedad ante tanta belleza..

Sentía una sensación de impotencia por la dificultad de visitar todos los monasterios en los dos días que permanecería en Kalambaka.. Me acordé del gran Stendhal en su visita a Florencia y la descripción de su estado anímico ante la inigualable belleza del conjunto de obras en la Santa Croce..Me levanté con rapidez y me puse a hojear mi guía para organizar la visita..No podía perder más tiempo..

El primer monasterio elegido fue el de San Esteban (Αγίου Στεφάνου).Está situado a una altura de 528m y se alcanzatras atravesar un pequeño puente. Es el más accesible de todos y está habitado por monjas desde 1961.. La primera iglesia es de 1350 y posee valiosos frescos del S. XVII. La sacristía realiza exposiciones de manuscritos, libros incunables, cruces de oro y plata y valiosos iconos.

Nos dirigimos hacia el Monasterio de la Santísima Trinidad (Αγίας Τριάδας), Según leí en mi guía, era el de más difícil acceso y el que se encuentra más separado del resto de los monasterios. Está situado a 532 m de altura y aún utilizan las poleas y cuerdas para abastecerse de comida y enseres..Cuenta la leyenda que tardaron más de 70 años en transportar los materiales para edificar el monasterio..En la actualidad, los visitantes acceden por medio de unos túneles y 130 escalones tallados en la piedra..Es impresionante el pequeño templo de San Juan Bautista excavado en la roca con valiosos frescos de 1682. Desde su patio se aprecia una belle imagen de Kalambaka y del Valle de Pineio y de los monasterios de Roussanou, Varlaam y Gran Meteora..

Continuamos la visita hasta el acantilado donde se ubica sobre una gran roca el Monasterio de Roussanou (Μονή Ρουσάνου)..Este curioso monasterio construido en 4 niveles y algo difícil su acceso y se llega hasta él; tras atravesar un pequeño bosque, escaleras, algún puente, atractivas pasarelas y 150 escalones..

Está regido por monjas y lo más llamativo de la visita es la iglesia de Santa Bárbara del S. XVI, coronada por una bella cúpula y las paredes adornadas de bellos frescos de Cristo y curiosos sillones adosados a la pared. Descansamos un rato cerca de la iglesia y leí en mi guía que el monasterio sufrió graves daños durante la 2ª Guerra Mundial..Sobre algo más de las 17:00, las monjas nos invitaron a irnos, mientras disfrutábamos de las excepcionales vistas del valle y del Monasterio de Varlaam..

Seguimos la carretera hasta Kastraki y nos alojamos en un hotel cerca de la carretera de los monasterios. Desde las habitaciones teníamos una panorámica impresionante de las moles de piedra y del Monasterio de San Nicolás. Me llevé un buen rato asomado al balcón ante tan excepcional panorama..La noche fue adueñándose del paisaje y sólo unas leves luces se distinguían en lo alto del monasterio..

Al día siguiente; muy temprano, nos acercamos hasta el monasterio de San Nicolás (Αγίου Νικολάου) ; muy cerca de Kastraki. El acceso es complicado, pues hay que subir una empinada rampa que termina en más de 100 escalones. Es el más pequeño de los monasterios; construido a 80 m de altura, en tres niveles a causa de su reducido espacio..En el primer nivel, se encuentra la capilla de San Antonio y un osario.

En el segundo nivel vemos un bello Katholicón; la iglesia principal de un monasterio ortodoxo, con bellos frescos pintados por el genial Theophanes de Creta en 1527 y en el tercer nivel, se sitúan las celdas de los monjes. Subimos hasta la campana, situada en lo más alto del monasterio. Desde allí, contemplamos una excepcionales panorámicas de la llanura de Tesalia, de Kastraki, de los monasterios de Roussanou, Gran Meteora y las ruinas del antiguo monasterio de Agios Ioannis..Es difícil explicar las sensaciones que se sienten desde esta maravillosa atalaya…

La extraña sensación que sentí el día anterior ante la magnitud de la visita a Meteora, se iba disipando. Y nos encaminamos hacia el Monasterio de Varlaam (Μονή Βαρλαάμ)..Dicen que el primer monje que llegó a la peña fue Varlaam, allá por el año 1350 y construyó varias habitaciones y una iglesia. El acceso original era muy peligroso, con andamios y escaleras de cuerda con tramos excavados en la roca. Los monjes subían en peligrosas cestas de redes que eran izadas por poleas..En 1923 se excavaron 195 escalones que simplificaron el acceso al monasterio..La sacristía conserva más de 300 manuscritos, reliquias, valiosos Iconos y ricas vestiduras bordadas de oro..

Entre el Monasterio de Varlaam y Gran Meteora existe un sendero panorámico que circula entre las dos enormes peñas enfrentadas..Realizamos el concurrido camino hasta el último de los monasterios que nos quedaba por subir : El Monasterio de Gran Meteoro (Μεγάλο Μετέωρο)..La roca donde está construido es la más amplia de todos de todos los monasterios y tiene una altura de 613 m.….

Atanasio creó una comunidad de 15 monjes que edificaron un templo dedicado a la Virgen María en 1340.. Ya en el S, XVI se construyó la iglesia de la Transfiguración o Katholikon, donde se encuentran las pinturas Post-Bizantinas más impresionantes por su coiorido y espiritualidad..

El monasterio fue un centro espiritual durante la época otomana, conservando sus manuscritos, reliquias y tesoros…La visita sigue hasta el refectorio, que nos ofrece una perfecta visión de la vida monástica.. En las siguientes salas, se exponen objetos de la vida diaria en el monasterio; Enseres, garrafas, las cocinas con sus antiguos utensilios y el horno. Terminamos las visitas a los monasterios muy satisfechos y al atardecer, partimos hacia Delfos.

Nos alojamos en una habitación con unas vistas impresionantes del Golfo de Corinto; antiguo Golfo de Lepanto; muy conocido por ser el escenario de la famosa batalla de octubre de 1571, donde se libró una triunfal batalla de la Flota española y la Liga Santa contra el Imperio Otomano.

Desde la terraza se contempla el olivar de Anfissa con sus 22.000 hectáreas y más de 1.100.000 olivos, muchos de ellos con más de 150 años..Según nos contaron, las cosechas de aceitunas se recogen desde el Neolítico..La tarde llega a su fin. Termino la intensa jornada sentado en la terraza hasta que el sol bajó hasta el mar..El panorama que tengo delante es indescriptible..Mágico!!


